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¿Qué opinan de los creepypastas?


(Cesar Julián Prieto Santisteban) #1

Puede ser un tema que a muchos les puede incomodar o hasta ofender si nos consideramos “escritores”, pero no podemos negar que la presencia más fuerte en terror actualmente son los creepypastas. Son muy mal vistos por algunos escritores, ya que no los consideran como literatura, pero personalmente creo que justamente ahí radica su éxito. Hay creepypastas buenos y malos, y mi intención no es enumerar lo que más les gustan o los que creen que son los mejores, sino empezar un análisis sobre ellos: sobre su éxito, sobre su eficacia y sobre su permanencia en la actualidad. ¿Qué es lo que hace un creepypasta bueno o malo, eficaz o ineficaz, permanente o volatil, clásico o innovador, memorable o común?


(Alejandro Baravalle) #2

Son las versiones post internet de las leyendas urbanas, que a su vez eran las versiones urbanas de las leyendas tradicionales. En todos los casos, la eficacia está en que se trate de verdaderos relatos, y no en meras anécdotas. Quiero decir: en que no caigan en el cliché, y sigan una estructura de inicio-desarrollo-final. Y el final, claro, debe ser contundente y memorable.
Otra cosa son lo que podemos llamar personajes de creepypasta, que a veces se asocian a muchas leyendas. Slenderman es, creo, el ejemplo más famoso. Le ha jugado a favor, quizás, su semejanza con los antiguos íncubos y súcubos, arquetipo que ha tomado muchas formas en todas las épocas. También aterra que se vean asociados a un fenómeno real, como la parálisis del sueño.
Considero que no todas las creepypastas pueden meterse en la misma bolsa, así como no podemos juzgar por igual todos los cuentos populares ni las obras pretendidamente serias. Yo no las rechazo ni las pondero en bloque: las hay buenas y malas, e insisto en que los aspectos que determinan su eficacia no difieren en esencia de los de otros géneros, populares o cultos.


(Señor Muerte: El Barón del Terror) #3

Exactamente. Como dices, muchas personas las consideran inferiores por su pésima calidad tanto de manera expresiva y argumentativa; y voy a ser bien honesto, yo mismo las considero como algo pésimo y cutre, y no lo digo dentro de mi disque faceta de escritor (capaz y que mis relatos están igual o más feos), sino como consumidor de horror y de todo el género fosco como tal. Uno de los maestros de mi hermano nos dijo, a él principalmente, que ahora cualquier persona podía ponerse a escribir lo que se le viniese a la cabeza sin siquiera saber hablar correctamente el castellano; sin embargo, no hay que ser del todo sangrones, pues aunque no me gusten, reconozco que existen por ahí unos con buenos argumentos, como el de “No abras la puerta” (luego les publico el vídeo porque no lo encuentro), y algunos otros que ya he olvidado (El suicidio de Calamardo jajajaja… no se crean).

Los Creepypastas son populares porque son de fácil entendimiento. Cualquier persona puede asimilarlos sin haberse leído antes una obra de teatro del calibre de las de Oscar Wilde (La Importancia de llamarse Ernesto, por ejemplo), la Divina Comedia o al querido Hidalgo Don Quijote de La Mancha (ojo, que no estoy poniendo en duda la inteligencia y el razonamiento de las personas). Respeto a los individuos que se deleintan con ellos porque en su mayoría son niños, pubertos, otakus, frikis y toda esa clase de gente que ya mejor no mencionaré. Hay que reconocerlo, pocos de ellos han tomado un libro de verdad, y lo sabré yo, que muchos de mis ex-compañeros de universidad y de trabajo (que en su mayoría son jóvenes), son y siguen siendo así, y también estoy conciente que no a todos les gusta el terror que yo consumo.

Con respecto a Slenderman mi querido @alejandrobaravalle discrepo un poco contigo. A lo mejor yo estoy muy menso, pero yo no advierto habilidades de Incubus o Succubus en Slenderman (eso es nuevo para mí jajaja…). Yo deduje que Slenderman, al pertenecer a este submundillo de narradores, y al no tener a algún escritor como tal que se hiciese responsable oficialmente de él (recuerda que sus orígenes se remontan a un concurso de fotografía), era fácilmente manipulable y cualquier persona que escribiese un Creepypasta sobre él podía ponerle y agregarle habilidades a lo loco como decimos en México. Es como cuando dos niños juegan con sus muñequitos y uno hace ridículamente más fuerte al suyo con tal de ganarle al otro. A veces leía que Slenderman podía volar, teletransportarse, hacer viajes astrales, lanzar rayos láser quién sabe por dónde, ser inmortal al más puro estilo de Tall Man de la saga de películas Phantasm; en fin, eran tantas cosas y tanto poderes que la cosa, al menos para mí, se volvió tonta.


(Alejandro Baravalle) #4

Lo del íncubo lo pensé más bien en relación a las pesadillas, dado que Sendlerman (si no me confundo) ha sido asociado a la parálisis del sueño. Pero tenés razón: es un poco exagerado de mi parte asociarlos solo por ese detalle.
Y sí, la mayoría de las creepypastas son malas. Aunque, a qué negarlo, también lo son la mayoría de las películas y quizás la mayoría de la literatura de terror. Lo que pasa es que las buenas pastas no llegan ni de casualidad al nivel de El exorcista o La caída de la casa Usher, por nombrar dos entre mil ejemplos. Es claro que se trata de un género popular, y por ende limitado. Cuando una pasta resulta buena, es porque detrás hay un escritor o al menos alguien con ciertas dotes literarias.
Uno de estos casos, creo, es el de Candle Cove. Tanto potencial tiene que hasta le hicieron una serie (yo vi los primeros capítulos, y después me aburrí): https://es.wikipedia.org/wiki/Candle_Cove Pero sí, es una excepción entre mucha tontería que hay por ahí. Uno quisiera evangelizar a la gente que ve esos videos ofreciéndoles verdadera literatura.


(Cesar Julián Prieto Santisteban) #5

El que hace referecia a la paralisis de sueño es The Rake. Hay creepypastas que me asustaron porque se relacionaron a cosas directas que conocía de niño, y creo que siempre meterse con la infancia de uno asusta de una u otra manera. Me parece algo injusto pensar que porque estos cuentos no han atravesado un proceso selecto como la literatura seria no sean consideradas dentro del tema del terror. Nos guste o no nos guste es algo que permanecerá por mucho tiempo. En la época acelerada que vivimos, creo que un cuento ligero y fácil de identificar es my efectivo, así como un hot dog de camino al trabajo. La gracia es justamente esa, es “para llevar, ligero”. Pero decir que solo lo leen personas “de calibre bajo” es tan discriminante como decirle a un chef que no puede comer pollo frito por ser considerada comida chatarra. Alguna vez me dijeron “lee de todo un poco y conocete antes de crear, o no te reconoceras nunca”.


(Alejandro Baravalle) #6

Yo no veo mal que un chef coma pollo frito, el problema es si no come otra cosa que eso. Por otra parte, sería irónico que en un foro como este, donde seguro todos hemos disfrutado de películas que nunca proyectarían en Cannes y libros que difícilmente aspirarían al Nobel, nos pongamos a levantar la bandera elitista de la Alta Cultura. Nadie criticó a los cultores de las creepypastas, no caigamos en las distorsiones que genera la dictadura de lo políticamente correcto -cáncer cultural importado desde USA, dicho sea de paso, y financiado y difundido por las verdaderas élites. Pero comparar una buena creepypasta con un buen libro de terror equivale a comparar un buen chiste con, pongamos, una obra humorística como La conjura de los necios. Los dos hacen reir, los dos funcionan. Y, sin embargo, uno de esos textos es mucho más complejo que el otro, y a cambio del esfuerzo le deja al receptor un goce infinitamente superior. Y está bien discriminar entre ambos, porque el significado puro de discriminar es el discernir entre una cosa y otra, y nada tiene que ver con el odio. Tanto el chiste como La conjura… pueden ser excelentes según los cánones con los que se mide cada uno, pero no hay comparación entre la exigencia de unos cánones y otros.
Lo mejor de las creepypastas es que, además de entretener, pueden introducir gente a la verdadera literatura de terror.


(Cesar Julián Prieto Santisteban) #7

No, por supuesto que no :slight_smile: no quise decir algo así. Tal vez debí expresarme más claro. Sucede que entre la “élite” de escritores, todo lo que no sea de su agrado o no sea intelectualmente desafiante lo tachan de inservible, y justamente puse este tema para poder discutirlo desde el punto de vista literario sin apoyarnos en críticas necias. Vi que hay mucha voluntad de debatir, comentar y opinar libremente sin caer en bajezas :smiley:


(Alejandro Baravalle) #8

Claro que sí, hombre, por eso digo que no deberíamos ponernos suceptibles. :slight_smile: