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El cementerio de las bestias (edición No. 666)


(Señor Muerte: El Barón del Terror) #1

Que tal amigos y comunidad. El día de hoy les presento un texto que terminé hace poco y, con su ayuda, quisiera saber qué tanto se respeta la temática marina y/o portuaria en este cuento, tomando en cuenta elementos como el océano, sus mitos y sus horrores, tanto reales como fantásticos. También quisiera saber qué tal está la redacción, si no me comí alguna letra o palabra y cosas así. Muchos saludos.

https://drive.google.com/open?id=0B8mZh-vwaANzY05BUk1HY0pfVGM


(Alberto Becerril Iturriaga) #2

@J.F.N.Rojas Primero que nada te agradezco que hayas compartido uno de tus cuentos; segundo, encontré bastante similitud a mis escritos. Eres el segundo que conozco que tocamos temas de nuestra historia y que de ahí extraemos la materia prima para crear seres infernales, mitológicos; en verdad me siento emocionado, creí que solamente era yo el marginado u loco que quería construir un universo basandose en la historia de México, jajaj :smile: Te recomiendo que leas la novela Toda la Sangre de Bernardo Esquinca, es un periodista que se ve a la tarea de descubrir al asesino del Centro Histórico, es un hombre que asesina, arroja la sangre y cuerpos mutilados en el Templo Mayor para despertar a las antiguas deidades. A mí me gustó, por ello te lo recomiendo.
Bueno, ya después de dar tanta vuelta, te digo mi opinión.
Me parece que es un cuento muy bueno, se nota a leguas que está muy bien trabajado, se agradece que sea muy fluído y que no haya–o yo no encontré–esos molestos dedazos. Se ve que ya tienes una atmosfera bien diseñada, por todos los mitos de esas diferenetes órdenes que mencionas; no obstante, a mi parecer es que, hay mucha informnación en el cuento sobre eso, sobre cada una de los mitos, mencionas muchos nombres de las criaturas que puede resultar abrumador, o quizá que se pierda un poco en tanta información, quizá, mencionar sólo algunos y los demás reservarlos para futuras historias (que especúlo que todos tus cuentos giran en un ambiente y mismas criaturas, bueno eseque yo así lo he construído, jaja. Disculpa por hacer un símil con mi trabajo :persevere: )
También una observación es que al mencionar que uno de estos Ritos hacían cosas más atrocez que los mismos mexicas, me llama mucho la atención, pues sabemos el grado de rituales de los mexicas, en verdad no me puedo imaginar algo peor que la mutilación de manos, o el desollamiento, o el sacrifici de infantes para Tlaloc, antropofagia, etc, estaría bien que quizá describieras qué es lo que ese Rito hace para volverlo más atroz.
Por último, en la página 7 escribes : “El espantajo se dirigía al Capitán de una manera ágil y surrealista…” Esa parte de surrelista no me queda muy claro.
Bueno esta es mi opinión, espero te pueda servir de algo,
Ya para terminar te felicitó, me agradó bastante la historia. Me hiciste sentir que yo era parte de ka tripulación, te repito, ya hay una atmosfera, y esa atmosfera de extrañeza, de no saber qué va a pasar o de donde te saladrán esos malditos engendros me atrapó, y… me emocioné jaja.
Gracias por compartir :slight_smile:


(Alejandro Baravalle) #3

Concuerdo, en general, con @cartucho_lavozdelpue. En el aspecto estrictamente verbal, el relato es casi impecable (digo “casi” porque algún patinazo tenemos todos y por algo existen los editores). Las imágenes son vívidas, y lo que se cuenta es interesante. El problema no es, creo yo, el exceso de información (aunque supongo que algo se podría recortar) sino el modo en que se provee.
Primero aclaro que le di una lectura rápida, y debería revisarlo mejor luego. Hecha esta salvedad, opino lo siguiente:
El relato tiene un tono neutro, similar al de un informe, que no sé si es o no intencional, pero vuelve difícil la lectura. Aunque el motivo no es tanto el tono en sí, sino el punto de vista. ¿Quién nos habla al principio? ¿Esa tercera persona se focaliza en alguien? ¿Traerá alguna consecuencia lo que nos cuenta? ¿Por qué debería interesarnos? Esas son preguntas que todo relato bien construido se apresura a responder (de modo implícito, desde ya). Lovecraft utiliza a menudo ese tono de informe, sí, pero si repasás cualquiera de sus cuentos advertirás que antes de lanzarnos la información se cuida de decirnos que, precisamente a causa de a eso que nos contará, peligra la vida o la cordura del protagonista (por lo general, un narrador en primera, aunque a este respecto la persona gramatical da lo mismo). Cuando nos adentramos en la historia de Cthulhu, por poner un ejemplo célebre, ya pasamos por una introducción aterradora sobre los peligros de que la ciencia descubra los resortes secretos del mundo. Después, nos enteramos más o menos de quién es el narrador y de cómo llegó a los documentos. Y los documentos los leemos CON ÉL: esto es vital. Se cuenta la historia de Cthulhu desde una perspectiva humana, y sentimos junto al personaje el paulatino horror de cada revelación adicional.
Considero, entonces, que tu historia necesitaría un mero ajuste en la estructura: empezar con Orlando, mantener su punto de vista, y que asimilemos junto a él la información necesaria. No es recomendable arrojar tanta información al principio: dejá que surga en el lector el deseo de saber, y después dale su droga. La información, en narrativa, es lo que la ropa al striptease; salvo que una se quita y la otra se añade.
En resumen: te recomiendo narrar siempre desde un punto de vista humano, y arrojar los datos de a poco, en un crescendo estratégico. Hace poco vi un video (que por desgracia no encuentro ahora) que comparaba la Jurassic Park original con Jurassic World. Demostraba que la principal virtud de la primera, muy superior a la otra, era el modo en que se dosificaban y filmaban las apariciones de los bichos: Spielberg, salvo al final con la gloriosa irrupción del T REX, siempre filma a los dinosaurios de abajo hacia arriba, o con una subjetiva. Es decir: desde una perspectiva humana. En cambio, la nueva se complacía en tomas panorámicas del parque. Todo muy bonito, pero si uno mira a un dinosaurio desde el mismo lugar desde el que lo miraría Dios, ya no nos da mucho miedo ni nos parece la gran cosa.
Perdón si sueno terminante, como si creyera llamarme Borges o algo así (o si sueno como el típico fanfarrón argentino, para qué engañarnos… :grin:) Lo que pasa es que dicto y he asistido a talleres literarios, y deseché la morosa costumbre de andar aplicando a cada comentario un “modestamente”, o usar el redundante “Es mi opinión” (como si alguien sospechara que puedo estar plagiando la opinión de mi vecino). Me dedico a leer cuentos para una revista también, lo que no me hace talentoso ni mucho menos una autoridad en nada, pero algo conozco del oficio. Considero que, con las modificaciones que te sugerí, te va a quedar un gran relato. Le sobra potencial, y es evidente tu gran manejo del lenguaje.


(Alejandro Baravalle) #4

Ya que estamos, les recomiendo a todos este canal de consejos literarios. Yo puse varios textos en manos de su creador, Marcelo Di Marco,un tipo que sabe muchísimo y además es fanático del género que nosotros veneramos también. Este programa se relaciona con lo que escribí en el comentario anterior. (Nombra a King, que le gusta mucho, pero dale una oportunidad antes de odiarlo, jaja). https://www.youtube.com/watch?v=qgPBCTvcslI


(Alberto Becerril Iturriaga) #5

Coincido en todo con @alejandrobaravalle es importante saber ¿quién narra? Para ubicarnos en el punto de vista, ya sea del quien está narrando o el de los personajes. Y gracias por compsrtir la liga. Le echaré un vistazo.


(Señor Muerte: El Barón del Terror) #6

Muchas gracias a los dos por sus puntos de vista. Incluiré varias de las recomendaciones que me hicieron que realmente me hacían falta porque a veces… como que uno duda en quitarle ciertas cosas o ponerle otras por temor a que la historia se eche a perder. Como por ejemplo, lo que @cartucho_lavozdelpue me recomendó sobre lo de excluir información de algunas de las criaturas y órdenes yo le traía mucha duda, ya que por ejemplo, cada vez que leo un relato, me gusta que al menos se me expliquen un poquito sobre cada uno de los elementos que actúan en él. Y ya que estamos aquí en eso, el hecho de que no haya mencionado mucho sobre los Ritos de la Sangre y la Privamera es porque precisamente se mencionan más detalladamente en otra obra en la que estoy trabajando (más larga, por cierto jajaja…), además de otros trabajos posteriores que todavía no empiezo.

En esta parte intento dar a entender que la criatura se movía muy rápido, de manera casi imperceptible ante el ojo humano; es decir, que un momento estaba ahí y en el otro ya no. Ahora que lo veo, igualmente puedo sustituir esa parte con algunas de las palabras que te acabo de poner. Y es como todo mi buen amigo Alberto; provenimos de la misma cultura y es evidente que compartamos ciertos ragos. Muchas gracias también por remarcarme lo de mi fluidez; ya ves que existe ese mito de que los matemáticos somos pésimos usando el lenguaje. También me interesaba eso, lo de la atmósfera marina y/o portuaria; al menos ya ví que en eso no estoy tan… pues perdido.

@alejandrobaravalle Gracias a usted por su franqueza, buen hombre. Realmente te agradezco que me hayas hecho despertar sobre el tipo de persona en la que está escrito el relato. Generalmente, suelo emplear la primera persona cuando el personaje sobrevive, de una u otra manera, a los hechos; ya que como tú lo comentas, le da una perspectiva más humana a la historia, haciéndonos ver y sentir los miedos que el personaje siente (Oh… Wait?.. ¿Terror psicológico? Jajajajaja…). Inicialmente no tenía previsto que Orlando sobreviviese ni que se volviese inmortal; eso surgió con el paso de las semanas y durante la boda de mi hermana (comencé a escribir el cuento desde Julio y lo dejé dos semanas). Cuando todos mis personajes mueren (que era la primera opción), suelo emplear la tercera persona siendo “yo mismo” el narrador; porque sino, ¿quién va a contar lo sucedido?, ¿un fantasma o un moribundo? No suelo escribir muchos relatos con ese enfoque; este iba a ser uno de tantos pero lo terminé cambiando como puedes ver. Incluso también, la primera persona suele prestarse más para iniciar el relato con una introducción al estilo de Poe (elemento que me gusta manejar). Precisamente, para no usar siempre el mismo molde, en esta ocasión si que intenté usar intencionalmente ese modelo de informe, intentando recrear gran parte el estilo dejado por Washinton Irving con su Leyenda de Sleepy Hollow y otros cuentos de la Alhambra (causa por la que los protagonistas son españoles), así también como el que empleó Dumas con sus Crímenes Célebres, ambos trabajos coqueteando con el relato de corte histórico. Igualemente, si decido dejarlo en tercera persona, posiblemente le agregue un par de cosillas que se me acaban de ocurrir. Voy a revisar los vídeos de ese individuo pero hasta que llegue a casa; el internet del trabajo es una porquería.

Espero que con estos consejos el cuento quede aún mejor y pueda entrar a la antología a la que va destinada. Por eso me preocupa la temática, porque para ser honestos, vivo en una provincia donde no hay mares ni océanos, por lo que atrapar a la musa de la inspiración me resultó algo difícil. @cartucho_lavozdelpue ha de saber a qué me refiero; no por nada dicen que Guanajuato está en el ombligo del país. Por cierto, voy a buscar esa novela de Toda la Sangre; me llamó la atención.


(Alejandro Baravalle) #7

No hay nada más difícil que ser objetivo respecto a lo que uno escribe. Siempre es más fácil ver los problemas en el texto de otro. Hace poco terminé el borrador de una novela, y voy a hacerlo leer por el escritor del que publiqué el video. Hay cosas que creo que funcionan (por eso las dejé), pero no estoy seguro. De lo que sí estoy seguro es de que debe de haber mil patinazos que ahora me resultan invisibles, y que sI se tratara de un texto ajeno los vería al instante y podría sugerir soluciones.
Me expresé mal, o de modo incompleto, cuando hablé de saber quién narra. No se necesita que sea una primera persona. Podés tranquilamente usar una tercera persona enfocada en Orlando. Contarnos la historia tal cual la percibe él. Podés usar la excusa de su inmortalidad para que él mismo nos lo cuente todo, con algún toque evocativo y personal (a un inmortal le sobra tiempo para recabar información del modo que sea, jeje).
En los tiempos de Irving se usaban las largas introducciones -quizás aquel lector poco informado las necesitara, como necesitaba las hoy tediosas exposiciones de Melville en Moby Dick-. Pero fijate que está escrito en primera, y que el narrador hace alusiones a sí mismo: “Sea como quiera, yo no aseguro este hecho, sino que simplemente me limito a hacerlo constar para ser exacto y veraz.” “Me acuerdo, cuando era todavía joven, haberme dedicado a la caza en un bosque de nogales…” Es decir, mezcla la leyenda con su visión personal del asunto. No es un informe sobre la tradición del jinete: es el modo particular en que la experimenta un individuo específico. Y fijate que esas autorreferencias las intercala ya en el primer párrafo: no es azaroso. Irving nos está diciendo: esto no es una exposición sobre una leyenda tradicional; esto es literatura escrita sobre un material popular.
Imaginá para tu relato un comienzo al estilo “Aun hoy, en que todos los días son iguales y caóticos, Orlando recuerda ese 28 de abril de 1560. Viajaban en el Taurus…” No digo que sea una maravilla, desde ya, y vos sabrás hacer uno mucho mejor. Pero aun así nos enfoca en el protagonista y nos insinúa que lo que se contará cambió la vida de ese personaje. Ya sembramos cierto interés en el lector.¿Qué es eso tan determinante que le pasó a Orlando en el Taurus?
Este gran cuento de nuestro admirado Barker usa una tercera, y empieza reflexionando sobre Nueva York. Pero lo hace focalizado en un personaje: http://textosdeclivebarker.blogspot.com.ar/2008/01/el-tren-de-la-carne-de-medianoche.html El protagonista muere al final, pero no importa: como bien sabés, el lector acepta que una tercera persona nos cuente los hechos sin que justifiquemos cómo lo sabe y esas cosas. Y en tercera a menudo no sabemos quién narra, pero sí sabemos DESDE QUIÉN nos está narrando. Eso es lo que yo no supe decir con precisión en mi primer mensaje.
Esa es la clave: el foco. “Poner la cámara” en una mirada con que nos podamos identificar. Podés seguir usando la tercera persona y tu relato quedará excelente, y una vez consigas que el lector se “aferre” al personaje focalizado por ese narrador en tercera, podés experimentar con el “estilo informe”. De hecho, me gustó mucho que hayas evitado ese narrador en primera tan abrumador y tremebundo, en la tradición de Poe, Lovecraft y tantos otros. Eso que el viejo malvado de Borges llamaba el “estilo interjectivo”: protagonistas que se la pasan diciendo “¡El horror!”, “!Lo innombrable!” etc. Hoy en día, somos demasiado cínicos como para dejarnos inquietar por esa acumulación de expresiones espantadas, que más bien nos llevan a una media sonrisa escéptica.
El ambiente, las imágenes, todo eso me parece muy logrado.
Me encantaría leer la nueva versión. Se nota que trabajás los textos, y es bueno que atiendas a las críticas y dejes atrás las vanidades. Por desgracia, es una actitud que no abunda. Está lleno de “genios” que alaban la espontaneidad de su inspiración. Y así escriben…
Por curiosidad: ¿te referís a una antología propia o vas a mandar el texto a algún concurso? (quizás a esta convocatoria de la BUMT).


(Señor Muerte: El Barón del Terror) #8

Precisamente voy a mandarla a un concurso, pero por desgracia no a este de la BUMT (soy un hereje traidor jajajaja…). Ya he mandado cuatro aquí, y éste lo escribí específicamente para esa otra convocatoria. Trata sobre relatos que se desarrollen en el mar.


(Agustín Cordes) #9

Me pone muy contento ver que este nuevo taller de narrativa está rindiendo sus frutos. Caramba que tengo que ponerme al día con todo estos textos :astonished:

@J.F.N.Rojas, aún te debo tus devoluciones. Mil disculpas, recién estamos terminando de evaluar los casi 200(!) relatos que nos enviaron. Quería leer todos los tuyos para hacerte comentarios bien completos, pero me faltan dos. Son extensos pero están muy bien escritos. Por lo pronto te adelanto que me gustaron y se salen de lo común en un buen sentido. Ya voy a comentar sobre este nuevo escrito también, aunque nos estés traicionando :grimacing:

@alejandrobaravalle Alejandro, lo tuyo me gustó mucho también. ¡En breve te escribo!

@cartucho_lavozdelpue Alberto, también leímos todo lo que nos enviaste, y está bueno. Te escribo lo antes posible :slight_smile:


(Señor Muerte: El Barón del Terror) #10

Yo esa devolución la puedo esperar con mucha paciencia. Por mi no hay problema. Mientras los comentarios sean bien completos eso lo justifica (me ayuda a crecer más). Jajajaja… No os preocupéis con respecto a mi traición. Posiblemente regrese como el hijo pródigo con El Sanctasanctórum o El acechador de Las Profundidades, o posiblemente con algo inesperado.


(Alberto Becerril Iturriaga) #11

Se agradecen los comentarios, así uno mejora y se percata de sus errores como bien dice @J.F.N.Rojas
Gracias por el tiempo que le ponen a todos los manuscritos que les han mandado, que da mucha alegría que son bastantes para este buen proyecto :slight_smile:


(Alejandro Baravalle) #12

Secundo las palabras de @cartucho_lavozdelpue. Un gusto participar en este foro y que se tomen el trabajo de leer y comentar los cuentos.


(Randolph Markowsky) #13

Estimado @J.F.N.Rojas como siempre aprovechando yo el fin de semana para poder paladear con mayor tranquilidad este tipo de posts. Al igual como se ha indicado antes, celebró también un cuento en el que se hayan tomado temas de las mitologías latinoamericanas para contar una historia interesante de terror y misterio. Asimismo te felicito por el relato que me ha parecido bien interesante y escrito con bastante buen oficio, incluso por momentos me ha recordado a dos de mis historias favoritas de maestraso William Hope Hodgson como lo son “Los Botes del Glen Carrig” y “Los Naufragos de las Tinieblas”, por allí también con un toque al “Dagon” de HPL.

En cuanto a la redacción , me parece que esta todavía puede ser perfectible con alguna iteración adicional (por ejemplo en una parte hay una redundancia en la parte que dice “fueron parte de un grupo de forajidos bandidos”). Otro tema es justamente el que ya han indicado antes, hay una gran cantidad de personajes y criaturas, sobre las cuales se da detallada explicación de su nombre y/o origen (solo faltó indicar los Hit Points de las criaturas :slight_smile: ), quizá allí pueda ser mas efectivo dejar en el misterio ciertos detalles de los bichos. Relacionado a esto también esta el hecho de que el cuento se ha decantado por un estilo descriptivo bastante explicito, que como has indicado anteriormente es de tu preferencia frente a lo sugerido, sin embargo la ventaja de lo sugerido es que deja a la mente del lector rellenar en su cabeza los horrores que se vislumbran solo con un pincelazo, versos el reto que supone hacer una descripción con una explicites efectiva que no caiga en lo “cheesy”, de donde sales bastante bien librado a mi parecer, no obstante ser un punto donde una iteración adicional pudiese haber pulido el “diseño”. Felicitaciones friend por el potencial y talento. Ahhh eché de menos la descripción de la sacerdotisa en pelotas como dirían en España, estoy jodiendo :slight_smile:


(Señor Muerte: El Barón del Terror) #14

Ya te habías tardado camarada. De hecho, tu opinión era una de las que más esperaba. Actualmente estoy editando el texto con todas las sugerencias que me aportaron aquí, dejandome una versión mucho más extendida que esta para mi propio deleite. Posiblemente por falta de tiempo (ya se viene la fecha límite para mandar el relato), y por alguna que otra cosilla no suba la versión final editada aquí. Pero tengan por segurolas que todos sus comentarios me sirvieron de mucho.

Con respecto a lo de forajidos bandos, creí que la expresión esta bien dicha (corrígeme si me equivoco), puesto que la palabra forajido se define como: Alguien que vive fuera de la ley y alejado de lugares poblados, huyendo continuamente de la justicia, y que un bandido es alguien que sencillamente roba o asalta. Se me hizo fácil juntar ambos términos, y también porque ya había escuchado antes esa expresión (no recuerdo dónde).

Cuidado con lo de dices de la sacerditosa. Recuerda que ella lo escucha todo (inclusive si es una conversación digital).


(Randolph Markowsky) #15

@J.F.N.Rojas, me imaginaba la escena de la sacerdotisa algo así :wink:

Ahí, una mujer de piel morena, de sensual y esculpida figura, con un aparente rol de sacerdotisa y adornada con accesorio exóticos y relucientes, obraba en una ceremonia pagana alrededor de una fogata de luces corrompidas, donde otras personas de su misma clase danzaban atrozmente levantando y sacudiendo los brazos.

La hermosa mujer de ébano lo miraba fijamente mientras agitaba con frenesí la majestuosa voluptuosidad de su talle y caderas. La cautivante visión de sus lúbricos movimientos, que perlaban su desnuda piel de una fina capa de transpiración, componían una irresistible invitación hacia desenfrenados placeres. Entonces aquella malevolente beldad se acercó con calculada parsimonia hacia aquella repugnante criatura que había brotado de las profundidades, ofreciéndole con ceremoniosa impudicia su carne mientras aquellos sarmentosos apéndices ciliados se estiraban con avidez hacia ella …


(Alejandro Baravalle) #16

A mi lo de la sacerdotisa me recordó a esta escena de “Mother of tears”, ese bodrio de Argento del que sólo se pueden rescatar los desnudos. https://www.aznude.com/mrskin/moranatias/motheroftears/mothertears-atias-02a-cmb-hi.html


(Randolph Markowsky) #17

Bueno, en realidad toque el tema de la sacerdotisa, para conocer su opinión acerca de que tan apropiado consideran colocar un poco de carne dentro de un historia de horror, sin que ello le reste efectividad a la narración. Conozco algunas personas que por ejemplo siempre echaban de menos un toque erótico dentro de las historias de HPL y celebraron mucho lo que hizo Stuart Gordon con Barbara Crampton en su adaptación de Herbert West The Reanimator. Sin embargo conozco también otras personas que opinan que ello desvía la atención y le quita consistencia a la tensión horrorífica, por lo que prefieren un tratamiento asexual en la historia.


(Señor Muerte: El Barón del Terror) #18

Se me hizo muy bueno ese complemento erótico que le agregaste al cuento @Markowsky . Y es como dices, no quería recurrir a ese toquecillo porque yo soy de esos que piensan que la atención se puede desviar un poco, mas no que sea capaz de quitarle esa mencionada tensión horrorífica (obviamente dependiendo de cómo lo utilices). Hasta cierto punto no me molesta la sexualidad en el tema, porque tal y como dice el creador del juego de Silent Hill, la muerte y el sexo van de la mano. Lo que me molesta es cuando la cosa se vuelve chocante y hasta vulgar (y eso que yo soy un recurrente consumidor de bueno, tu sabes, cosas de ese tipo).

No intenté hacer esa parte tan explícita porque quise transmitir la sensualidad de la sacerdotisa de una manera sutil y elegante. Quise captar la esencia de una mujer por lo que es, por su belleza sutil, y centrarme más en la atmósfera y en la bestia.


(Fabricio Mándola) #19

Hola, Mister Death(?), me tome el atrevimiento de leer su cuento y la verdad es que me parece bastante bueno, sobre todo por las posibilidades que ofrece al construir un imaginario de seres que pueden ser aprovechados para otros escritos. Pero creo que tiene algunas cosas que, si me permite la critica, atentan contra el sentido del mismo.

En primer lugar, me parece que hay una superabundancia de adjetivos y descripciones que vuelven un poco pesada la lectura, ya que anula, en cierta forma, la posibilidad de que el lector se forme una imagen de los hechos a partir de su experiencia personal. Algo similar ocurre en las descripciones con el uso de sustantivos en enumeraciones que parecen mas un listado que un hecho narrativo. Creo que en el siguiente fragmento es donde mas lo percibí.

Cita
La tripulación del Taurus regresaba de realizar una expedición que se llevó a cabo en una
región Centronorte-Occidente de la Nueva España, a la cual dieron por nombre “Las Profundidades”, debido a que se encontraba en un sumidero rodeado de grandes mesetas, llanuras, valles y altiplanicies limitadas por lomeríos y sierras. En el interior de sus bosques y praderas, habitaba una civilización de índole y conocimiento arcano, rica en progreso y dueña de avances de talla inmortal; sin embargo, su sociedad separatista (generada en gran parte por diferencias religiosas), ocasionó su caída y su yugo ante las fuerzas armadas de Don Timoteo. Los lugareños de Las Profundidades vivían en una ciudad de fantasía llamada Ichnelixliztlitlhaxn, en donde se hablaba una lengua muy distinta del vocablo náhuatl, además de adorar a extraños y aterradores dioses.

O sino:

Cita
Al no contar con un par de brazos, sus alas eran gruesas y puntiagudas como las de un demonio común; y su cabeza cadavérica y chorreante, con ojos huecos y rechinantes, se combinaban retorcidamente con las encías de sanguijuela que tenía por boca.

Lo que intento reflejar es el uso de la formula: “Algo es (adjetivo) y (adjetivo)” (ej: Los dioses eran extraños y aterradores; los ojos son huecos y rechinantes) que veo a lo largo del texto y que muchas veces es innecesaria o reiterativa. Lo mismo pasa al momento de describir o hacer notar las características de algo, lo cual también tiene que ver con la tendencia a utilizar mucho la “y” en la narración. Por ejemplo, la frase “Habitaba una civilización de índole y conocimiento arcano, rica en progreso y dueña de avances de talla inmortal”, se podría simplificar e: “Una arcana civilización, rica en progreso y dueña de conocimientos inmortales”. Entiendo que por ahí, ese uso de la descripción intenta colaborar con la creación del ambiente, pero también, suele atentar contra la misma.

Hay que tener cuidado con los adjetivos a usar, como expresaron mas arriba con respecto a “El espantajo agil y surrealista”, o “los ojos rechinantes”.

Algo que va en relación con lo anterior es el tema de la sobreexplicación de lo que sucede. Me parece que en ciertas partes se agrega mas información de la pertinente, lo que no deja lugar a la incertidumbre necesaria para generar la sensación de horror. A lo que me refiero es que a veces la aclaración de las cosas extrañas repercute en que el lector en ningún momento puede decir “¿Que carajo pasa acá?” porque enseguida aparece un dato que restringe las dudas. En el primer ataque del Harphixia, por ejemplo, se da eso. Al escucharse el sonido del aleteo y después apagarse repentinamente, aportaría mucho al clima que ese silencio quede “en el aire” sin que haya explicación alguna de su desaparición. Pero el texto enseguida corta con las elucubraciones de la tripulación y ese silencio se pierde.

Lo mismo pasa con la aclaración de los nombres o la especificidad de los lugares. Por ejemplo, la aclaración de “lo que provocó que el navío se fuese por un rumbo siniestro y aborrecible, conduciendo a todos sus pasajeros hacia un lugar incognoscible y pútrido, lleno de pestilencia y de seres de una idiosincrasia monstruosa; en otros términos, el artefacto los estaba conduciendo, muy secretamente, hasta el innombrable Cementerio de las Bestias.”, conspira contra toda la descripción de los extraños sucesos posteriores, porque una vez que el lector sabe que el barco está en un lugar mitológico, lo que pueda llegar a pasar después pierde toda sorpresa y, por tanto, toda posibilidad de intrigar (En negrita marque lo que me refería antes de la descripción excesiva) . Lo mismo pasa cuando mencionas el nombre de la Harphixia (que le quita todo misterio al ataque del monstruo) o interrumpís el relato de la aparición de la mancha carmesí con el razonamiento del Capitán (también sería bueno que quien se percatara de que el “espantajo” fuera el marino muerto sea otro de los tripulantes y no el Capitán).

Por otra parte, percibo un desequilibrio en el espacio dedicado a la narración de sucesos con distintas posibilidad de aportar algo relevante a la historia. Por ejemplo: Hay cinco párrafos o seis párrafos dedicados al Xochitóznahl, cuyo aporte al “horror” del cuento es mínimo, pero a la proliferación de zombies y asesinatos en el barco solo le dedicas dos, siendo que esto tiene mucho mas peso en la trama. Esa falta de timming se relaciona con algo que ya expresaron quienes escriben antes que yo: el exceso de situaciones e informaciónes que tiene el texto y que pueden llegar a marear a veces.

Bueno, al releer esta “critica” me da la impresión de que quedó mas agresiva de lo que pensaba. Me disculpo por eso, y aclaro que mi intención es ser constructivo, ayudar a lograr un mejor texto a partir de lo que veo (lo cual no implica que yo mismo, al escribir, no caiga en muchos errores similares). Creo que el texto mejoraría siendo mas breve y atendiendo mas a la posibilidad de generar incertidumbre en el lector que a la presentación de la mitología que el escrito encierra (un error en el cual Lovecraft también suele caer).

En fin, el cuento me parece una excelente base de la cual puede surgir un ciclo interesante, mas todavía a partir del uso de la mitología mexicana que tienen muchos elementos sanguinarios para aprovechar. Espero que esta critica te sea util.


(Señor Muerte: El Barón del Terror) #20

¡Hola @fabri_luppus63! Muchísimas gracias por tu comentario, y descuida que, al menos yo, no noté esa agresividad que tú mencionas en tu crítica. Vamos, le escribes a un sujeto que prefiere quedarse soltero por el simple hecho que ni él mismo se aguanta su propio caracter.

A lo largo de todos los comentarios que me han hecho sobre este cuento, puedo llegar a la conclusión de que la gran mayoría coincide en dos aspectos: el primero de ellos se centra en la extensión del mismo, mientras que el segundo se enfoca en la basta descriptividad de los hechos. Revisando rápidamente mis otros comentarios, creo que olvidé remarcar, para justificar precisamente esa segunda circunstancia, que la convocatoria a la que mandé el relato pedía un rango entre 1000 y 5000 palabras, siendo ésta una limitante orientativa, mas no estricta.

Con respecto a la descriptividad y al abuso de adjetivos, creo que si se me excedí un poquitillo (debo admitirlo nuevamente). También debo admitir que dejé sin descripción cosas morbosas que si necesitaban más detalle (como las muertes arriba del barco). Es una recomendación que voy a tener en cuenta para posteriores trabajos, sin duda; no obstante, como ya lo comenté (no recuerdo a quién se lo dije, pero lo dije), detesto la simpleza narrativa, además de que mi estilo se basa más en el gótico tradicional, por lo que intento emular varias cosas de ahí (empezando por aquello de centrarme más en la atmósfera y en las largas descripciones). Para mí, es mucho más atractivo y complaciente un relato que no deja esos huecos… esa… molesta pauta a la libre interpretación que me mencionas, a uno que sí las deja (como La Dama del Sudario o el de Klosterheim, o La Máscara, por ejemplo, que son novelas muy descriptivas). La gran mayoría de la gente (ojo, no los incluyo a ustedes en esto que voy a decir; a ustedes los respeto mucho jajajaja…), la gran mayoría de la gente es tonta, y en ocasiones, interpreta cosas o encuentra significados que no están inmersos dentro del textos y que nada tienen que ver con la visión del autor.

Voy a recurrir a un rápido y claro ejemplo. La cosa no es literaria; pero, según su creador, al ser un producto orientado hacia las personas que gustan de la lectura, creo que calza perfectamente con el tema (incluso una de sus entregas está basada en los Mitos de Cthulhu). La saga de videojuegos Souls, específicamente Dark Souls (no sé si los has jugado), en su narrativa, deja al descubierto estos molestos “huecos” que propician a que la gente maquine ideas que nada tienen que ver con la trama principal, y es irritante enterarse de dichas interpretaciones ya que cada quien piensa lo que le da en gana, precisamente porque el argumento no está bien definido; y de nada le sirve a uno leerse los 4 o 5 párrafos de descripción de casi todos los objetos del juego, si de todas formas siguen existiendo esos agujeros por ahí.

En la literatura pasa lo mismo. Dices que, por ejemplo, Lovecraft abusaba de los adjetivos (y no recuerdo quién más me lo comentó, pero no fue aquí), cosa en parte cierta, pero sólo en unos cuantos de sus trabajos, sobre todo en los últimos. En los primeros (no en los que escribió en su adolescia, sino en los posteriores, en los intermedios que acentaron sus mitos), se puede advertir que Lovecraft dejaba mucho a la libre interpretación. Esto lleva incluso, a que bastante gente se crea que Cthulhu existe o que el Necronomicon sea un grimorio real; y diablos, me enojaría que dentro de 100 años la gente creyera que los Dioses Negros son reales (en el debido caso de que alguien encuentre mis cuentos diciendo que son geniales).

Creo que igualmente me faltó recalcar que la narración (vamos, esa cosa que hice ya no es un cuento), y la convocatoria a la que lo mandé como tal, están orientados más a cumplir los designios de una trama que englobe un ambiente siniestro, un cierto suspense, un aura de terror u otros elementos naturales o sobrenaturales que creen o remitan a una atmósfera de temor, y no necesariamente el puro misterio o la intriga. Es decir, el poco reconocido Género Fosco.

PD: No me molestaría que algún otro autor se decidiece a ampliar el Ciclo de La Sangre (si es que le podemos nombrar así y si esa fue tú sugerencia). Para ser honesto, este mundillo está abierto a un extenso bestiario ya que todos los monstruos fueron seres pre-humanos que habitaron otros planetas del universo hace miles de millones de años. ¿Me explico? Obviamente, al ser todos nosotros hispanos e hispanoamericanos, estaría bien que cada uno aportara alguna modificación de un ser mitológico de sus respectivas regiones, adaptándolo, por su puesto, a la causa. Nosotros sí poseemos una identidad y una cultura, y no tenemos la necesidad de estarnos robando cosas de las mitologías de otros lados (de la árabe, de la griega, de la egipcia… vaya, que cliché), como los malditos gringos. Eso sí, yo sí tengo previsto darle un fin al Ciclo… un cierre a la historia principal; ya que como lo comentó La Muerte en la novela de Macario: todo tiene su fin y su sitio.