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Cuento: Circulus Obscurus (Veneratio Diaboli)


(Fabricio Mándola) #1

Buenos días/noches/ocasos(?)

Quisiera compartir con ustedes este cuento donde traté de aunar algunas temáticas referidas al ocultismo que siempre me interesaron. El mismo se llama “Circulus Obscurum (Veneratio Diaboli)” y aunque no sé si encaja en el género terror, creo que va en saga con varias de las cosas que he visto y comentado en el foro.

Solo dos cosas quisiera dejar en claro antes de la lectura:

1 - La reseña bibliográfica al principio (escrita en cursiva) puede ser un poco tediosa, pero les puedo asegurar que no es solo un capricho, sino que se relaciona con algunos aspectos del texto. Sin embargo, se puede saltear.

2 - Los ritos incluidos en el texto no son demasiado poéticos ni inspirados, ya que en realidad eran simplemente la base de una traducción al latín que nunca tuve ganas de finalmente hacer.

Por lo demás, espero que lo disfruten y me gustaría conocer su opinión sobre el texto, su estructura o lo que se pueda mejorar. Todas las criticas serán bienvenidas. Gracias :slight_smile:

https://drive.google.com/file/d/0BwJJZ44F1gQ0TWE2SjNWbDBHcmM/view?usp=sharing


(Randolph Markowsky) #2

Hola @fabri_luppus63, tu relato me ha parecido bastante interesante, con un buen nivel, por lo que yo creería que tranquilamente pudo haber sido enviado para evaluar su publicación, lo cual también aplica para el cementerio de las bestias compartido por Señor Muerte. Si tuvieses otros relatos, yo te recomendaría que los pudieras enviar a la dirección de correo indicada en Historias de Misterio y Terror para su evaluación.

Acerca del relato en particular, algunos comentarios sobre ángulos de mejora o simplemente sugerencias que te podría compartir son las siguientes (quien no haya leído el relato que no continúe con lo que sigue pues contiene obviamente spoilers):

  • El intro si bien es cierto es interesante, es un poco largo y denso como introducción para un cuento corto, pues prácticamente ocupa el 20% de su extensión total. Yo creería que si pudieras resumirlo a media página quedaría OK.

  • El dialogo con el demonio, me parece que se podría refinar y enriquecer un poco mas, por ejemplo en el inicio cuando el demonio dice “cual es el truco alimaña …” se siente un poco pedestre y vulgar como expresión de una entidad de los círculos superiores.

  • Eche de menos un poco la descripción de la manifestación de terror de la victima para el sacrificio, es casi como una presencia inerte muy ajena a lo que esta sucediendo.

  • En este tipo de relatos, la frase final es clave, por lo que a veces se suele probar a acomodarlo de diversas formas buscando el mayor impacto. Que opinarías de redondear la fase final de la siguiente forma?: “Solo al final comprendió su error, momentos antes de transformarse en una montaña de polvo. El cuerpo de una joven moribunda no era suficiente para saldar el Equilibrio Sustancial en el proceso de reconstruir una vida”.


(Alberto Becerril Iturriaga) #3

Igual he leído el cuento y coincido con @Markowsky es muy interesante la introducción pero lo reduciría para explicarlo en algunas líneas.
Con respecto al personaje considero que debes darle más voz, o narrar más las emociones experimentadas por Esteban, porque a mi parecer no pude compenetrarse tanto, sobre todo en los sacrificios, era clave saber qué experimentó o qué estaba sintiendo. Pero de igual forma considero que tiene potencial.


(Fabricio Mándola) #4

Quiero agradecerles a ambos el haberse tomado la molestia de leer el cuento y hacerme llegar sus opiniones, las cuales aunque trate de explicarlas (o no), igualmente las tendré en cuenta. Con respecto a la intro: Tengo en claro que es extensa y que debería acortarla, pero siento un poco de apego por dejarla así, ya que es un texto en el que pude agregar varias cosas que me gustaban. Probablemente la quite por completo, dejándola como texto aparte, e incluya en el cuento la información que sea necesaria para el buen desarrollo de la trama.
Ahora voy a tratar de responderles por separado para no perderme.

Randolph:

  • Te comento que yo ya había enviado un texto a la convocatoria, llamado “Susurros”, pero luego de la confirmación de recibo, no supe mas nada. El terror no es mi principal estilo de escritura, pero en la medida en que vaya escribiendo otros cuentos de la misma temática con los que me sienta cómodo, estoy seguro que los enviaré para colaborar en la colección.

  • El dialogo con el demonio es una de las cosas que no supe como encarar… ¿Como carajo habla un ente sobrenatural, con poderes sobre toda el universo existente, que en vez de estar arrasando otros planos existenciales, se ve esclavizado por un tipo con problemas depresivos? No podía hacerlo hablar como un argentino, y ninguna de las palabras neutras me gustaba demasiado. “Alimaña” quedó por descarte, y el resto del dialogo intenté hacerlo lo mas escueto posible.

  • La idea de dejar en un segundo plano a la victima radica en mostrar el grado de obsesión y deshumanización al cual llegó el personaje. Quería mostrar a la victima como un simple instrumento del ritual, como el oro o la cruz de ciprés, porque esa era visión que Esteban tenía de ella.

  • La frase la voy a tener en cuenta, pero por ahora, tal vez persista la que quedó.

Alberto:

Te agradezco el comentario. Después de verlo, releeí algunas partes del cuento y es verdad que quedan muy por fuera las emociones. Voy a tratar de cambiarlo en las sucesivas correcciones.

Nuevamente, les agradezco sus aportes.


(Alejandro Baravalle) #5

Hola, Fabricio. Todavía no pude leer el relato (apenas le di una mirada), pero te digo algo respecto a eso de no borrar la intro por “apego”: borrala igual. Hemingay decía que, aunque resulte difícil, uno debe matar a los seres queridos. Se refería a esos párrafos, frases o -como en este caso- sesiones enteras de un texto con las que nos encariñamos porque nos parecen bien escritas, o tratan un tema de nuestro interés etc. No obstante, si vos mismo te das cuenta de que no funciona en este cuento (y te lo confirman los demás) se fuerte y dale a la tecla suprimir.
Eso sí: guardá ese fragmento aparte, en un archivo de word individual. Siempre habrá textos nuevos, y uno nunca sabe cuando puede hacer un reciclaje. O, como vos mismo dijiste, podés escribir algo a partir de ese “pedazo” de prosa. Por lo que decís, el cuerpo te lo pide. Si te fascina tanto, dale para adelante con ese texto. Si no, te va a complicar la vida con el resto del cuento. Uno puede enamorarse de dos mujeres, pero ya sería demasiada fortuna que ellas aceptaran convivir en la misma casa. Con las ideas pasa lo mismo, especialmente en un género tan conciso como el cuento.


(Fabricio Mándola) #6

Noriko: Tienes que borrar la introducción, Fabricio…
Fabricio: Pero me gusta mucho, Señor Noriko.
N: Tienes que hacerlo por mi, Fabricio, por Noriko…
F: Está bien, por ti… Noriko…

Randolph: Bien, Noriko… ¡Fabricio está muerto! Rechazaron su cuento desde el inicio al desenlace…
Noriko: ¡Oiga! ¡Estoy tratando de leer a Lovecraft!

(??)


(Randolph Markowsky) #7

Ja ja ja @fabri_luppus63 entiendo el dolor del ejercicio de mutilación que se ha sugerido, especialmente cuando el texto no es relleno, pero como dice Alejandro es un fragmento que debes guardar, pues es interesante, sin embargo en el contexto de un cuento corto no juega muy a a favor.


(Señor Muerte: El Barón del Terror) #8

Creo que he llegado algo tarde al argüende mi buen @fabri_luppus63; he estado muy ocupado con mi trabajo y con mis nuevos relatos (por fin me han publicado en dos revistas diferentes, yeha); o si no, seguramente estoy subiendo tonterías hilarantes dentro de mi perfil Facebook (seguramente @Markowsky ya miró algunas).

Mira, con respecto a la intro extensa de tu cuento, tú sabes bien que eso no me molesta; al contrario, mientras más detallado esté un transfondo, para mí, pues la cosa es mucho mejor (así nos evitamos que la gente le de otro significado a tu texto, o como decimos por acá, que se hagan unas buenas chaquetas mentales). Las únicas correciones que yo te puedo hacer son ortotipográficas y gramaticales; a veces usas el término “solo” cuando en realidad devería ser “sólo” (con acento), a veces empleas comas en donde debe ir un punto y coma y otras cosillas por el estilo. No se si en Argentina estas reglas cambien con respecto a México; sería cuestión de ver. De ahí en más, te expresas de una manera adecuada y entendible, dejando ver en claro que eres una persona que lee pues… porque le gusta… y no por obligación.

A pesar de que dices que no es terror, tu texto es terror. El terror, valga la redundancia, no solamente se centra en causar sobresaltos a las personas, sino que va un paso indefinidamente más allá.

¿Siete años después de la muerte de Victoria? Jajaja… se nota que la numerología tuvo una cierta influencia sobre tí, o mejor dicho, muchos temas de ocultimos influyeron sobre tí. Tal vez no me sienta muy indentificado con el protagonista por el simple hecho de que yo nunca he amado a una mujer hasta ese extremo (sólo me las tiro y ya). Posiblemente tengas a un público potencial para ese factor “emotivo”, así que yo te recomendaría trabajarlo mejor. Recuerda, éste tipo de cosas son las que más atraen a la gente.

Con respecto a la frase del final pues no la noto tan desbalanceada. Digo, era demasiado probable que el asunto iba a terminar así (bueno, si sabes como son de mañosos los emisiarios de Don Diablo). Eso te lo dejo a tu libre elección. Podrías hacerla más soberbia como dicen los demás; pero te digo, ahí ya es cuestión tuya.

A pesar de todo, me gustó tu relato y espero leer un poco más de tí en el futuro. Como dijeron, tienes un buen nivel y me da gusto que me hayas comentado en el Cementerio de las Bestias. Que la fuerza satánica del Black Metal te acompañe.

Un saludillo.


(Randolph Markowsky) #9

Oye @J.F.N.Rojas felicitaciones por los trabajos publicados, estuvo por allí el cementerio de las bestias?, al final creo que nos intrigó a varios como quedo la versión final.

Un tema interesante que resalta luego de lo que mencionas es acerca de los diferentes puntos de vista que se han vertido por acá sobre la extensión del relato (al algunos les gusta lo conciso mientras que a otros que el relato se alargue un poco mas) y el estilo del relato (lo sugerido versus lo explícito), donde justamente tu has defendido lo detallado, profuso y explícito. Creo que lo importante es que cada quien encuentre la formula con la que se siente mas cómodo y que mas se le acomode, aunque a veces pueden existir ciertos parámetros de publicación a tener en cuenta especialmente en cuanto a la extensión.

Llegado el momento seguramente pondrás el concierto de Aranjuez :slight_smile:

Se echan de menos tus reviews friend.


(Alejandro Baravalle) #10

Cuidado con la cuestión del solo/sólo: la RAE hace un tiempo recomendó usarlo SIEMPRE sin tilde, consejo que todos tendimos a ignorar, a tal punto que alguien de la RAE salió después a decir que la recomendación había sido un fracaso. Yo creo que sobre estas cuestiones deberían “legislar” (con dos cojones, como dicen en España) o callarse la boca. Y si legislan y nadie los toma en cuenta, aguantarse el ridículo.
Sin embargo, y por esto que llamo a la precaución, no son pocos los editores que se apegan a la RAE y no acentúan el “solo” en ningún caso. Actualmente estoy trabajando de escritor fantasma o “negro literario”, y en el manual de estilo de la oscura editorial que me da sus encargos se insta a no tildar el “solo” nunca.
En fin, un pequeño apunte nomás.
No sé qué criterio utilizarán ustedes para sus libros, @Markowsky.


(Señor Muerte: El Barón del Terror) #11

Exactamente, había escuchado eso que dijo la RAE de que daba igual si acentuabas o no la palabra “solo” (también aplicaba al “éste” y al “sí” si mal no recuerdo). Imagino que tal vez lo hicieron o bien, porque a la gente les causaba flojera y confusión el concepto de ambas palabras, o bien, porque simplemente vieron que era justo y necesario realizar el cambio. Es como dices Alejandro, la RAE se retractó y yo fui uno de los que tendió a ignorar la regla; no obstante, no lo hice por pura desidia. Observa lo que dice la Academia Mexicana de la Lengua (yo por eso le comenté a fabrilupus que no sabía cómo se daba este hecho por allá en Argentina).

Y en efecto, la recomendación de la Academia Mexicana de la Lengua no contradice para nada lo que dice la RAE, ya que dicho elemento te lo marca como un término ambiguo. Siento que esto, vuelvo a repetir, es más una cuestión de regionalismo y no otra cosa.

1

Se que el uso del sólo es más recomendable para circunstancias didácticas; pero como me quedé acostumbrado a usarlo muy seguido en mis trabajos de la escuela, creo que más bien ya es pura costumbre.

¿Qué onda @Markowsky? Muchísimas gracias por las felicitaciones camarada. Si te interesa conocer esas dos obras pues puedo hacer dos cosas al respecto: puedo publicar los enlaces a las revistas que me publicaron por medio de un post de Noriko (aunque una de ellas todavía no sale sino a partir de esta semana que viene), o puedo publicar los PDF’s para que las puedan leer más tranquilamente (al cabo que creo que no tengo problemas de exclusividad con ellas).

Con el Cementerio de las Bestias todavía no sé bien cómo me fue; supuestamente la Biblioteca Fosca (que fue a donde lo mandé), terminó ayer, sábado 28 de octubre, de recibir trabajos. No le cambié mucho con respecto a la trama original (no le quité esas partes como la pelea en Las Profundidades o el extenso bestiario). Lo que sí le quité fueron, como me dijeron ustedes, muchos adjetivos que sí venían sobrando. Por eso no la subí nuevamente; simplemente iban a terminar leyendo lo mismo pero con menos adjetivos, además de que si salgo seleccionado para la antología (si Dios quiere), me piden exclusividad de 6 meses por el relato.

Los dos cuentos de las revistas se llaman “En Compañía de la Muerte” y “Nocturna Demacración”. Te digo, los puedo publicar aquí como post, o te paso los enlaces por Facebook; tú me dices.


(Randolph Markowsky) #12

mmm @alejandrobaravalle interesante tema para los puristas este asunto del solo y sólo, sería bueno conocer la opinión de @Agustin al respecto. Yo creería que su uso debería orientarse como se muestra en la imagen de la academia mexicana de la lengua.

@J.F.N.Rojas sería un gusto friend poder leer con tranquilidad tus dos cuentos publicados en PDF, si no fuese molestia sería chevere que me los pudieras enviar a mi correo personal [email protected]


(Agustín Cordes) #13

Pues la verdad que la RAE ha tenido bastantes deslices, a tal punto que cada vez le presto menos atención. En un caso como este, donde la tilde puede otorgar un significado completamente diferente, yo la seguiría usando. De hecho, es algo que estuve corrigiendo en los textos que me enviaron; creo que esa tilde bien usada facilita la lectura.


(Alejandro Baravalle) #14

Creo que todos acordamos en que esa recomendación de la RAE resulta aberrante.
O que alguien me explique, prescindiendo de la tilde, qué se quiere indicar en este enunciado:

“Estuve solo una hora.”

:expressionless:


(Fabricio Mándola) #15

Uh… No entro por unos días y se desata una trifulca(?) ortográfica.

Empecemos por el principio. Gracias @J.F.N.Rojas por tu comentario y tus recomendaciones. Con respecto a los signos gramaticales, como siempre eso lo iré acomodando a lo largo de las correcciones, asi que prestaré atención a la puntuación. En cuanto al término “sólo”/“solo”: Honestamente, siempre me manejé en base a lo contextual, ya que me acostumbré a acentuar siguiendo la fonética, y ambos términos son homófonos. No recuerdo en este momento alguna ocasión en la cual no quede claro su significado, pero bueno, eso puede ser signo de una mala memoria.

Con respecto a lo sentimental: Todos mis escritos en general, suelen tener una carga sentimental, psicológica y/o existencialista, salvo casos particulares. En general prefiero los textos que tienen cierto componente psicológico, cierta visión subjetiva de determinado personaje y no solo el relato monotemático de la historia. Por eso, a veces el tono lacónico y un poco deshumanizado de Lovecraft me deja con cierta sensación de vacío (obviamente, esto es una apreciación personal, no se pongan violentos(?)).

En el caso de este cuento en particular, lo que me interesaba era reflejar esa deshumanización del personaje a partir del derrumbe de cierto paraíso personal y como esa desesperación termina dejándolo muerto a pesar de seguir respirando. El final era la necesidad de un desenlace lógico (dentro de la lógica del cuento), en el cual, si el personaje hubiera tomado otra decisión, el resultado hubiese sido distinto. Si Esteban hubiese tenido dos mujeres en lugar en lugar de una, y hubiera formulado el pedido atendiendo a los posibles subterfugios, seguiría vivo y tendría a Victoria con él.

En cuanto a la discusión lingüistica: No suelo darle mucha bola a la RAE ni a ninguna de las academias de letras. El idioma no es estático y quienes lo modifican son sus hablantes, así que no ando revisando las recomendaciones de la RAE ni preocupandome si determinada palabra es aceptada por el diccionario o no.

Les recomiendo leer “Las alarmas del Doctor Américo Castro” de Borges, donde hace una critica a la tendencia de los españoles por immponerle a los americanos como deben hablar. Ademas, Borges tiene un manejo de la ironía que te saca un par de risas.


(Señor Muerte: El Barón del Terror) #16

Sí, es que con respecto a eso de la lengua (y de varias cosas en general), he tenido varios problemas por ser un tanto conservador y puritano (carajo, hasta dentro de mi propia familia tengo ese tipo de conflictos). Eso es, en parte, una cosa buena del castellano; que no es un idioma constante… que cambia dependiendo de la región donde se hable.

Incluso eso que comentas sobre tu intención de reflejar ese cataclismo emotivo y desesperante del personaje, pues para mí yo creo que lo lograste satisfacer. Es decir, diste a entender sus emociones cuando “su todo se derrumbó”, cuando su esposa murió. Creo yo que no es para nada complicado de entender si lo lees con tranquilidad y atención. Por cierto, la historia de tu libro ficticio (es algo que no te comenté anteriormente), me recuerda bastante todo lo que sufrió el Codex Gigas (más que ni el mismo Necronomicon). Nada más le falta que tenga el dibujo de un demonio por ahí.

Yo llegué a pensar mucho eso también. Mucho terror… muchas cosas innombrables por parte del genio de Providence; pero por más que le buscas, sientes que algo le falta y es precisamente eso: “que deshumaniza demasiado a los seres humanos que pone en sus historias”. Y cuando conocí a Ashton Smith, sentí que por fin encontraba ese balance que tanto buscaba.

Leeré eso de Borges que comentas, cuando tenga el tiempo para hacerlo obviamente (ahora mismo estoy con una antología de Vampiros donde se incluyen un relato de Polidori).


(Alejandro Baravalle) #17

Ya pude leer el relato, @fabri_luppus63. La historia en sí me gustó muchísimo. La leí ignorando la reseña del principio, y funciona perfectamente sin ella. Creo que es mejor cuanto menos sepa el lector de ese grimorio, y el cuento dice lo necesario.
Ahora, hay algunas cuestiones que yo modificaría respecto a la narración:
Si uno quiere publicar (en el fondo,creo que todos queremos eso, pero ya me dirás vos) debe saber que el interés del lector hay que ganárselo lo más rápido posible. Nosotros somos enfermitos de este género y nos conocemos virtualmente por el foro, y vamos a leer siempre que podamos los textos que se compartan. El lector no va a tener esa amabilidad. Así que el cuento debería comenzar de otra manera. Vos le resumís al lector la vida de un tal Esteban al que él no conoce. ¿Por qué, puede preguntarse ese lector, debe interesarme la biografía de este tipo? Mejor sería, por ejemplo, empezar in media res, con el tipo deprimido por la muerte de la mujer y dudando en si usar o no el grimorio. El resto de la información la das en un flashback: el tipo se acuerda de la mina y sufre etc. Ni siquiera es necesario extenderse en cómo se conocieron y como cambió la vida del protagonista. El lector conoce las implicancias de estar enamorado (incluso aunque él mismo no lo haya estado nunca, lo sabe por otros y por la tradición artística) y da por sentado el sufrimiento de esa pérdida. Pensá en un cuento muy diferente:El tonel de amontillado, de Poe. Empieza así:

“Había yo soportado hasta donde me era posible las mil ofensas de que Fortunato me hacía objeto, pero cuando se atrevió a insultarme juré que me vengaría.”

Nunca sabemos cuáles fueron esas ofensas, pero tampoco nos importa. Ahí no está el cuento, sino en la venganza.
Por otra parte, y como dijeron arriba, me hubiera gustado que relataras “desde dentro” de Esteban. Quiero decir: en el sentido gramatical y demás, el cuento está excelentemente escrito, tiene buenas imágenes y ya dije que la historia es muy buena, pero leyéndolo no pude librarme de la sensación de estar ante un “resumen” redactado por alguien sin cercanía emocional con los hechos.¿Esteban nunca siente ni la menor culpa por sacrificar a alguien en pos de traer de vuelta a tu amada? Por más enamorado que esté, algún reparo moral debe cruzarle. Me quedé con ganas de conocer sus cavilaciones, incluso de saber cómo llegó a decidirse a raptar a una chica (como ya dijeron también, la chica está demasiado desdibujada, ni siquiera se queja). Creo que potenciaría mucho al cuento narrar ese momento de ruptura, en el que Esteban se ve impulsado a romper los límites de lo que un hombre normal haría.
Sería un poco ese dicho de “Muestra, no me cuentes”. Un par de veces me decís que Esteban está aterrado y ansioso, sí, pero yo no lo veo. Mostrámelo sudando, despertándose a la noche tras insoportables pesadillas; mostrámelo caminando por la calle y alucinando la cara de Victoria en cada mujer que pasa. Así, te voy a creer mucho más.
Pensemos, por ejemplo, en un cuento que empiece así:

“Era un hombre muy nervioso, y que creía poseer unos sentidos más agudos de lo normal. Conseguía oír, afirmaba él, cosas del cielo, y aun más del infierno. Sin embargo, no se consideraba un loco.”

Y en otro que empiece así:

“¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen… y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.”

Cambia, ¿no? Sabemos que el protagonista está loco, a pesar que el diga lo contrario (o precisamente por eso). Y no se trata de la primera o la tercera persona. Hagamos otra comparación. Primer caso:

“Leon Kaufman siempre se había sentido muy ilusionado con vivir en Nueva York, desde que vivía en Atlanta. Sin embargo, tres meses y medio después de haber conseguido vivir en la ciudad soñada, se había decepcionado. Había sido ingenuo al enamorarse de aquel lugar, y acaba de perder todas la ilusiones. Se dio cuenta de que era una ciudad como cualquier otra, con su suciedad y su vergüenza.”

Bueno, no está del todo mal, pero veamos cómo en verdad empieza el cuento de Clive Barker cuyas primeras líneas yo antes “resumí”:

“Leon Kaufman ya no era un recién llegado a la ciudad. El Palacio de los Placeres, como la había llamado siempre, en sus días de inocencia. Pero eso fue cuando vivía en Atlanta, y Nueva York todavía era una especie de tierra prometida, donde era posible cualquier cosa, todo.
Ahora había pasado tres meses y medio en la ciudad de sus sueños, y el Palacio de los Placeres le parecía menos placentero.
¿Sólo había transcurrido realmente una estación desde que se bajó en la parada de autobuses de Port Authority y miró por la calle 42 en dirección a la intersección de Broadway? Un tiempo muy corto para perder tantas ilusiones acumuladas.
Ahora se sentía avergonzado sólo de pensar en su ingenuidad. Se le ponía mala cara al recordar cómo se había parado y había declarado en voz alta: «Nueva York, te quiero».
¿Amor? Jamás.
Habla sido un enamoramiento como mucho.
Y ahora, después de sólo tres meses de vida con el objeto de su adoración, de pasar los días y noches en su presencia, éste había perdido su aureola de perfección.
Nueva York tan sólo era una ciudad.
La había visto despertarse por la mañana como una mujerzuela y sacarse hombres asesinados de entre los dientes y suicidios de la maraña de su pelo. La había visto a altas horas de la noche, con sus sucios callejones cortejando sin pudor a la depravación. La había observado en las tardes abrasadoras, perezosa y fea, indiferente a las atrocidades que se cometían cada hora en sus ahogados pasadizos.
No era ningún Palacio de los Placeres.
Alimentaba la muerte, no el placer.”

Me parece que las diferencias son claras, El primero es pura abstracción; el segundo nos lanza imágenes concretas y potentes.
En fin, creo que tu cuento es bueno, pero puede ser mucho mejor. Más que nada, es cuestión de cambiar el lenguaje formal y distante por una narración que nos haga ver la acción desde el protagonista. Y apelar menos a los adjetivos abstractos (temor, angustia etc.) y más a conductas o pensamientos del personaje que hagan que yo, como lector, entienda que el personaje siente aquello sin necesidad de que me lo digan. Uno no cree que es gracioso un tipo que dice ser gracioso: uno considera gracioso al tipo que lo hace reír.
Imaginación y talento se nota que te sobran. Estos apuntes que hago son cuestiones de oficio, y de eso se aprende algo cada vez que uno escribe y que lo leen.
Un abrazo.


(Randolph Markowsky) #18

Que placer leerlo doctor @alejandrobaravalle cuando se pone agudamente académico. Realmente esta sección de taller de narrativa se esta poniendo muy interesante con la participación de los habituales, esperando que puedan sumarse también otros camaradas con el tiempo. Ya dependerá de cada uno tomar aquello que le venga adecuado a sus cuentos, entendiendo que algunos podrían implicar una completa reestructuración o reingenieria del que se encuentra sometido a revisión, sin embargo estas podrían ser de mucha utilidad para el caso de nuevas producciones.

Todo esto esta muy interesante también porque ha confrontado varios estilos y perspectivas, no obstante un comentario de propósito general que me parece muy a tomar en cuenta es justamente el de lograr enganchar al lector lo mas pronto posible. Seguramente a muchos nos ha pasado que hemos abandonado alguna vez un libro o cuento cuando el despegue del mismo tiene una curva muy pronunciada, lujo que incluso a veces ni pueden darse autores con una reputación ya cimentada. Asimismo veo muy bueno que prácticamente todos en abierta confianza, estamos compartiendo en la medida de las posibilidades de tiempo que disponemos, todo tipo de comentarios, en el mejor estilo de las llamadas sesiones de Design Thinking para fomentar la mejora e innovación, donde una de sus premisas básicas es justamente la de generar tantas ideas como sea posible, en la búsqueda de enriquecer las perspectivas pensando inclusive fuera de la caja.


(Alejandro Baravalle) #19

Académico no, hombre, por favor. Ojalá en las academias por las que infructuosamente pasé me hubiesen enseñado algo sobre narrativa. Lo que pude aprender fue por maestros ajenos a las aulas, o leyendo y copiando (y escribiendo montones de porquería en el proceso).
Gracias por tus apreciaciones, de todos modos. :slight_smile:


(Fabricio Mándola) #20

Gracias por tu comentario @alejandrobaravalle , asusta un poco que desmenucen un escrito propio de manera tan minuciosa frente a uno, pero al mismo tiempo me ayuda a encontrar las decisiones equivocadas o las falencias en un texto.

Lo que mas me sorprende de sus críticas es que marcan un montón de cosas que yo mismo suelo usar en mis otros textos, por ejemplo esta cita:

Sería un poco ese dicho de “Muestra, no me cuentes”. Un par de veces me decís que Esteban está aterrado y ansioso, sí, pero yo no lo veo. Mostrámelo sudando, despertándose a la noche tras insoportables pesadillas; mostrámelo caminando por la calle y alucinando la cara de Victoria en cada mujer que pasa. Así, te voy a creer mucho más.

Esas son cosas que suelo usar (y abusar) y que al releer el texto, encuentro un estilo medio desapegado, que,como dije antes, no me gusta mucho. Tal vez la falta de costumbre en el género me hizo querer evitar la cosas sentimental y creer que “el terror” se resolvía mejor con un estilo lacónico, ayudado por la exigencia de usar la tercera persona. Tal vez hay alguna influencia lovecraftiana que no supe esterilizar(?) a tiempo.

Cuando me libere un poco de la facultad voy a meterme a reescribir el texto y compartirlo nuevamente.